340 m² para una empresa tecnológica en plena expansión: espacios diáfanos, salas acústicas y una imagen a la altura de su marca, en 9 semanas y por fases.
Una antigua nave rehabilitada con instalaciones vistas anticuadas y una distribución que no soportaba el crecimiento del equipo. Condición innegociable del cliente: la actividad no podía parar ni un solo día.
Planificamos la obra en tres fases con sectorización acústica y de polvo, trabajando las partidas ruidosas fuera de horario. Renovamos clima, electricidad y datos; construimos salas de reuniones con acristalamiento acústico y tratamos techos con paneles fonoabsorbentes.
Pavimento continuo, instalaciones vistas ordenadas en negro mate e iluminación técnica regulable dieron al espacio una imagen industrial y cuidada, alineada con la marca del cliente. Entrega en 9 semanas, fase a fase, sin una sola jornada de actividad perdida.
Visita técnica gratuita y presupuesto cerrado en 48 horas. Sin compromiso.